martes, 31 de marzo de 2009

UN VIAJE

Sin previo aviso,
toqué a tu puerta…
dos o tres sonidos
y un poco de espera.

Encantadora abriste…
casi despierta.
Lo esperabas todo,
menos mi presencia;
no importa,
son cosas que pasan.

Tranquila, por favor,
no pierdas la calma.
Déjame ser yo
el que quede mudo,
de verte tan cerca.

No sé si dijiste hola
o me miraste con desgana,
como esperando amor
o una tragedia.

Entonces, de pronto
recuerdo el motivo de mi visita:
¿Sabes?, viajo más tarde…
y sólo vengo a preguntar
si tu corazón, cuerpo y alma,
están listos…
los espera mi maleta.

No hay comentarios: