Hoy envío esta carta
con un informe detallado de lo sucedido
en el campo de batalla:
Primero la muerte del soldado
en el batallón, el alma
entre tantos pensamientos confundidos;
ante todo, menos calma.
El corazón fue capturado
y fusilado a las 6 de la mañana;
cuando su ausencia notó
y ya no pudo evitarla.
Nuestro campamento fue atacado
desde ayer por el enemigo.
Invadió de momentos y motivos
a esta memoria frágil, desganada;
teniente coronel, cuánto pesan ya los ríos
de los tiempos ya perdidos;
y esta historia
entre tantos golpes, sollozos y martirios
de la crónica barata de una guerra que ya sobra.
Teniente coronel, le envío esta carta
para darle a conocer,
que nos queda la esperanza,
los te quiero ya se enfilan
y esperan su respuesta,
o alguna estrategia renovada.
Teniente coronel, le envío esta carta
para informarle que aún se le ama.
Y sin más por el momento
me despido, hasta mañana.
lunes, 23 de febrero de 2009
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