En resumen. Lo sucedido me invita a reflexionar en las cosas que vienen contigo ahora que decidiste regresar. Para no faltar a la verdad recopilo todo. No puedo olvidar el momento en el que escuché el sonido del timbre de la casa: abrí la puerta, para volver a ver tu rostro, al cual no veía desde hace mucho tiempo. Días, meses o años. El tiempo no importa, de hecho no transcurre, todos los días parecen iguales, siempre hundido en el mar de los recuerdos, esperando cualquier momento para comenzar la misma charla con el amigo, esa que por supuesto incluye el lamento a tu ausencia.
La Luna, El Sol… están de más cuando hay preguntas sin respuestas y lo único claro es esa plegaría a cualquier lado para que se me conceda volverte a ver. Todo se convierte, pues, en un mundo lleno de justificaciones donde de pronto no me reconozco ni yo. Ahora soy un simple extraño que olvidó sus sueños, metas y vida. La sonrisa se me fue borrando del rostro, me sentí incompleto cuando todo se fue muriendo con tu ausencia e inexplicablemente aún así me sentí con fuerza para imaginar un buen resultado en todo esto.
Por lo anterior, si hay algo que rescatar de todo es la manera increíble en la que el amor crece a cada momento, tanto, tanto que, se recuerdan todos los pasajes de la relación de manera perfecta. Como en un cuento de hadas: tú como mi pareja perfecta no tienes errores. Por eso no me explico por qué te fuiste… Y ahora, de pronto, estás aquí.
Deseo hacer tantas cosas que no sé por donde empezar… no quiero arruinar el momento. Durante tanto tiempo estuve planeando qué haría cuando esto pasara, de momento sólo el silencio de la incredulidad está con nosotros: quiero abrazarte, besarte, decir que te amo, pero antes de todo necesitas encontrarme a mí.
Después de todo, aquel que conociste se convirtió en una sombra que siguió tus pasos. No sé lo que pase, quien sabe cuánto tiempo me lleve entender si esto es un sueño o una realidad. No sé si haya tiempo para desaparecer los años, meses, días de esta espera. No sé si podamos matar lo vivido individualmente, cuando de momento yo sólo puedo ofrecer el recuerdo de un amor mojado por la humedad de una ilusión maltrecha, débil, sin fuerza para creer que esto es realidad.
De pronto, te preguntas ¿por qué habló así? y yo sólo contesto que todo sigue igual hasta el momento, porque sigo pensando en todo lo que tengo que decir… Pero no puedo.
Por eso espero con paciencia, todo lo que puedo hacer de momento, por lo nuestro, es intentar lo que en tanto tiempo no pude lograr. ¿Cómo olvidar los años, meses, días, que intenté olvidarte sin lograrlo? Y todo para que tú y yo podamos empezar, terminar, aclarar, el amor que te tengo… Pero ya no está; porque yo creí que estaba contigo. Sin embargo, tocas a mi puerta buscando mi amor, lo que significa que está perdido en algún lugar.
La Luna, El Sol… están de más cuando hay preguntas sin respuestas y lo único claro es esa plegaría a cualquier lado para que se me conceda volverte a ver. Todo se convierte, pues, en un mundo lleno de justificaciones donde de pronto no me reconozco ni yo. Ahora soy un simple extraño que olvidó sus sueños, metas y vida. La sonrisa se me fue borrando del rostro, me sentí incompleto cuando todo se fue muriendo con tu ausencia e inexplicablemente aún así me sentí con fuerza para imaginar un buen resultado en todo esto.
Por lo anterior, si hay algo que rescatar de todo es la manera increíble en la que el amor crece a cada momento, tanto, tanto que, se recuerdan todos los pasajes de la relación de manera perfecta. Como en un cuento de hadas: tú como mi pareja perfecta no tienes errores. Por eso no me explico por qué te fuiste… Y ahora, de pronto, estás aquí.
Deseo hacer tantas cosas que no sé por donde empezar… no quiero arruinar el momento. Durante tanto tiempo estuve planeando qué haría cuando esto pasara, de momento sólo el silencio de la incredulidad está con nosotros: quiero abrazarte, besarte, decir que te amo, pero antes de todo necesitas encontrarme a mí.
Después de todo, aquel que conociste se convirtió en una sombra que siguió tus pasos. No sé lo que pase, quien sabe cuánto tiempo me lleve entender si esto es un sueño o una realidad. No sé si haya tiempo para desaparecer los años, meses, días de esta espera. No sé si podamos matar lo vivido individualmente, cuando de momento yo sólo puedo ofrecer el recuerdo de un amor mojado por la humedad de una ilusión maltrecha, débil, sin fuerza para creer que esto es realidad.
De pronto, te preguntas ¿por qué habló así? y yo sólo contesto que todo sigue igual hasta el momento, porque sigo pensando en todo lo que tengo que decir… Pero no puedo.
Por eso espero con paciencia, todo lo que puedo hacer de momento, por lo nuestro, es intentar lo que en tanto tiempo no pude lograr. ¿Cómo olvidar los años, meses, días, que intenté olvidarte sin lograrlo? Y todo para que tú y yo podamos empezar, terminar, aclarar, el amor que te tengo… Pero ya no está; porque yo creí que estaba contigo. Sin embargo, tocas a mi puerta buscando mi amor, lo que significa que está perdido en algún lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario